10 sorprendentes causas de fatiga señaladas por un psicólogo y cómo combatirlas

Te has levantado por la mañana y ya estás cansado: 10 causas no evidentes de fatiga citadas por psicólogos (y qué hacer al respecto)

Sentirse agotado incluso después de una buena noche de sueño puede ser increíblemente frustrante. Es posible que se pregunte por qué sus niveles de energía son constantemente bajos, a pesar de hacer aparentemente todo bien. La verdad es que la fatiga puede deberse a diversos factores que a menudo se pasan por alto. En este artículo, exploraremos 10 causas no obvias de la fatiga, citadas por psicólogos, y proporcionaremos consejos prácticos sobre lo que puede hacer para combatirlas.

1. Agotamiento emocional

1. Agotamiento emocional

Uno de los principales culpables de la fatiga persistente es el agotamiento emocional. Cuando nos enfrentamos constantemente al estrés, la ansiedad o las emociones negativas, nuestros niveles de energía pueden disminuir considerablemente. Para combatir el agotamiento emocional, es importante priorizar las actividades de autocuidado como la meditación de atención plena, escribir un diario o dedicarse a pasatiempos que le traigan alegría.

2. Mala calidad del sueño

2. 3. Mala calidad del sueño

Aunque duerma las horas recomendadas, un sueño de mala calidad puede hacerle sentir cansado y aturdido por la mañana. Factores como la apnea del sueño, el síndrome de las piernas inquietas o incluso una ropa de cama incómoda pueden contribuir a interrumpir el sueño. Crear una rutina calmante a la hora de acostarse y garantizar un entorno cómodo para dormir puede ayudar a mejorar la calidad del sueño.

3. Deficiencias nutricionales

Lo creas o no, los alimentos que comes (o que no comes) pueden tener un impacto significativo en tus niveles de energía. Las deficiencias nutricionales, como los niveles bajos de hierro o vitamina D, pueden provocar fatiga crónica. Consultar con un profesional de la salud y asegurarte de que llevas una dieta bien equilibrada puede ayudarte a tratar estas deficiencias y mejorar tus niveles de energía.

4. Estilo de vida sedentario

4. Estilo de vida sedentario

Llevar un estilo de vida sedentario puede hacer que sus niveles de energía caigan en picado. La falta de actividad física puede provocar debilidad muscular y disminución de la resistencia, haciendo que se sienta cansado incluso con un esfuerzo mínimo. Incorporar el ejercicio regular a tu rutina, incluso en forma de un paseo corto o una sesión suave de yoga, puede ayudarte a aumentar tus niveles de energía.

5. Deshidratación

La deshidratación es una causa común de fatiga que a menudo se pasa por alto. Incluso una deshidratación leve puede provocar una disminución de los niveles de energía y sensación de cansancio. Es importante asegurarse de beber suficiente agua a lo largo del día. Intenta beber al menos ocho vasos de agua y más si realizas alguna actividad física o vives en un clima cálido.

6. Estrés crónico

El estrés crónico puede afectar gravemente a tus niveles de energía. La activación constante de la respuesta del organismo al estrés puede dejarle agotado y fatigado. Encontrar formas saludables de manejar el estrés, como practicar técnicas de relajación o participar en actividades agradables, puede ayudar a aliviar la fatiga causada por el estrés.

7. Efectos secundarios de la medicación

Muchos medicamentos, tanto recetados como de venta libre, pueden tener efectos secundarios que incluyen la fatiga. Si ha empezado a experimentar cansancio después de empezar a tomar un nuevo medicamento, puede que merezca la pena comentarlo con su profesional sanitario. Es posible que pueda ajustar la dosis o proporcionar opciones alternativas que no causen fatiga.

8. Enfermedades ocultas

Las afecciones médicas subyacentes, como los trastornos tiroideos o el síndrome de fatiga crónica, pueden causar fatiga persistente. Si ha descartado otras posibles causas y continúa experimentando bajos niveles de energía, puede ser beneficioso consultar con un profesional de la salud para explorar posibles condiciones médicas.

9. Falta de luz solar

La exposición a la luz solar natural desempeña un papel importante en la regulación de nuestro ciclo sueño-vigilia y nuestro bienestar general. La falta de luz solar, especialmente durante los meses de invierno, puede provocar sensación de fatiga y poca energía. Hacer un esfuerzo para pasar tiempo al aire libre o el uso de dispositivos de terapia de luz puede ayudar a combatir este tipo de fatiga.

10. Problemas emocionales no resueltos

Los problemas emocionales no resueltos, como un trauma no resuelto o problemas de pareja, pueden manifestarse como fatiga crónica. Acudir a terapia o asesoramiento para abordar estos problemas subyacentes puede proporcionarle las herramientas y el apoyo necesarios para controlar y reducir la fatiga asociada a ellos.

Aunque la fatiga puede tener muchas causas no evidentes, es importante recordar que cada persona es diferente. Lo que funciona para una persona puede no funcionar para otra. Puede que sea necesario probar y equivocarse para encontrar la causa subyacente de la fatiga y la forma más eficaz de combatirla. Sin embargo, si aborda estas causas que a menudo se pasan por alto, podrá dar un paso adelante para recuperar su energía y sentirse más alerta y fresco cada día.

10 causas inesperadas de la fatiga crónica

10 causas inesperadas de la fatiga crónica

La fatiga crónica es una afección que puede tener graves repercusiones en la vida cotidiana y el bienestar general de una persona. Aunque algunas causas de la fatiga pueden ser obvias, hay otras que no lo son tanto. Los psicólogos han identificado varios factores inesperados que pueden contribuir a la fatiga crónica. Comprender estas causas puede ayudar a las personas a gestionar mejor sus niveles de energía y mejorar su calidad de vida en general.

  1. Problemas gastrointestinales: Afecciones como el síndrome del intestino irritable (SII) y la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) pueden causar fatiga crónica. Si experimenta una fatiga inexplicable, puede que merezca la pena consultar sus síntomas con un gastroenterólogo.
  2. Sensibilidad a los alimentos: Algunas personas pueden experimentar fatiga después de consumir ciertos alimentos a los que son sensibles o intolerantes. Identificar y evitar estos alimentos desencadenantes puede ayudar a aliviar los síntomas de fatiga.
  3. Inflamación crónica: La inflamación del organismo puede desencadenar fatiga. Afecciones como la artritis reumatoide y el lupus pueden provocar inflamación crónica, causando fatiga persistente. Buscar el tratamiento médico adecuado y controlar la inflamación puede ayudar a reducir los niveles de fatiga.
  4. Desequilibrios hormonales: Las fluctuaciones hormonales, como las experimentadas durante la menopausia o los trastornos tiroideos, pueden contribuir a la fatiga crónica. Consultar con un profesional sanitario y explorar la terapia hormonal sustitutiva u otras opciones de tratamiento puede ser beneficioso.
  5. Trastornos del sueño no diagnosticados: Los trastornos del sueño, como la apnea del sueño o el insomnio, pueden causar fatiga continua. La búsqueda de un diagnóstico adecuado y la aplicación de estrategias de tratamiento apropiadas, como el uso de una máquina de presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP) para la apnea del sueño, pueden ayudar a mejorar los niveles de energía.
  6. Carencias de nutrientes: Ciertas deficiencias de nutrientes, como niveles bajos de hierro, vitamina D o vitaminas del grupo B, pueden provocar fatiga crónica. Incorporar una dieta equilibrada y potencialmente tomar suplementos bajo la guía de un profesional sanitario puede ayudar a corregir estas deficiencias.
  7. Estrés y ansiedad: El estrés crónico y la ansiedad pueden agotar la energía de una persona y contribuir a la fatiga persistente. Aplicar técnicas de gestión del estrés, como prácticas de atención plena o terapia, puede ayudar a reducir los niveles de fatiga.
  8. Efectos secundarios de los medicamentos: Algunos medicamentos, incluidos ciertos antidepresivos, antihistamínicos y medicamentos para la tensión arterial, pueden causar fatiga como efecto secundario. Puede ser útil comentar con un profesional sanitario posibles alternativas o ajustar las dosis de los medicamentos.
  9. Consumo excesivo de cafeína: Aunque la cafeína puede proporcionar un impulso temporal de energía, su consumo excesivo puede provocar un bajón y aumentar la fatiga. Limitar el consumo de cafeína y garantizar una hidratación adecuada puede ayudar a mantener unos niveles de energía más constantes.
  10. Factores psicológicos: Los trastornos mentales, como la depresión y el estrés crónico, pueden contribuir a la fatiga crónica. Buscar el tratamiento adecuado, como terapia o medicación, puede ayudar a aliviar los síntomas de fatiga.

Al reconocer estas causas inesperadas de la fatiga crónica, las personas pueden tomar medidas para abordar y controlar sus síntomas. Consultar con profesionales sanitarios y realizar los cambios necesarios en el estilo de vida pueden ayudar a mejorar los niveles de energía y el bienestar general.

1. «Estilo de vida «perfecto

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Llevar un estilo de vida «perfecto» puede contribuir a la sensación de fatiga. Las personas que buscan la perfección suelen presionarse mucho para sobresalir en todos los aspectos de la vida, ya sea en el trabajo, las relaciones o los logros personales. Esta búsqueda constante de la perfección puede ser mental y emocionalmente agotadora.

Además, un estilo de vida «perfecto» suele implicar una agenda apretada y altos niveles de estrés. Hacer malabarismos constantemente con múltiples responsabilidades puede dejar poco tiempo para la relajación y el autocuidado, lo que conduce a la fatiga crónica.

¿Qué hacer al respecto?

  • Aprender a aceptar las imperfecciones y abrazar la autocompasión. Fíjese expectativas realistas y reconozca que no pasa nada por cometer errores.
  • Practique técnicas de gestión del estrés como la meditación, ejercicios de respiración profunda o yoga para aliviar el estrés y promover la relajación.
  • Cree un horario equilibrado que incluya tiempo para el descanso y las actividades de ocio. Prioriza el autocuidado y asegúrate de tener periodos regulares de relajación.

2. Fisiología y vida cotidiana

Aunque es habitual atribuir la fatiga a la falta de sueño o a una agenda apretada, a menudo entran en juego factores fisiológicos de los que ni siquiera nos damos cuenta. He aquí algunas causas no evidentes de fatiga que suelen pasarse por alto:

Es importante reconocer que la fatiga puede tener múltiples causas y que abordarlas es esencial para mejorar los niveles de energía y el bienestar general. Si experimenta fatiga persistente, siempre es una buena idea consultar a un profesional de la salud para obtener una evaluación y orientación adecuadas.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Por qué siempre me despierto cansado?

Hay varias causas no evidentes de fatiga que pueden contribuir a que se despierte sintiéndose cansado. Algunas de las posibles causas son la mala calidad del sueño, enfermedades subyacentes como la apnea del sueño o problemas de tiroides, medicamentos que afectan al sueño, altos niveles de estrés y falta de actividad física. Es importante evaluar su estilo de vida y sus hábitos para identificar las posibles causas y hacer los cambios necesarios.

¿Cómo pueden afectar los niveles de estrés a la fatiga?

El estrés puede contribuir significativamente a la fatiga. Cuando se está constantemente estresado, el cuerpo produce altos niveles de cortisol, la hormona del estrés, que puede alterar el sueño y dejar sensación de cansancio. Controlar el estrés mediante técnicas como el ejercicio físico, los ejercicios de relajación y la búsqueda de mecanismos de afrontamiento saludables puede ayudar a reducir la fatiga causada por el estrés crónico.

¿Qué papel desempeña la dieta en la fatiga?

La dieta puede afectar en gran medida a los niveles de energía y contribuir a la fatiga. El consumo de alimentos ricos en azúcar y carbohidratos refinados puede provocar bajones de energía y cansancio. Además, las carencias de nutrientes, como la falta de hierro o de vitamina D, también pueden provocar fatiga. Seguir una dieta equilibrada que incluya frutas, verduras, cereales integrales, proteínas magras y mantenerse hidratado puede ayudar a combatir la fatiga.

¿La falta de actividad física contribuye a la fatiga?

Sí, la falta de actividad física puede contribuir a la fatiga. El ejercicio regular ayuda a mejorar la salud cardiovascular, aumenta los niveles de energía y favorece un mejor sueño. Cuando se lleva un estilo de vida sedentario y no se practica actividad física con regularidad, uno puede sentirse más cansado y falto de energía. Incorporar el ejercicio moderado a su rutina diaria puede ayudarle a combatir la fatiga.

¿Cómo puedo mejorar la calidad de mi sueño si me despierto cansado?

Mejorar la calidad del sueño empieza por crear una rutina de sueño constante y optimizar su entorno. Asegúrate de que tu dormitorio es fresco, oscuro y silencioso, y limita el tiempo de pantalla antes de acostarte. Establezca un horario de sueño regular y cúmplalo, incluso los fines de semana. Evite estimulantes como la cafeína y el alcohol cerca de la hora de acostarse. Si sigue teniendo problemas para conciliar el sueño, puede ser útil consultar a un profesional sanitario para descartar cualquier trastorno del sueño subyacente.

¿Por qué me siento cansado incluso después de dormir toda la noche?

Sentirse cansado después de dormir toda la noche puede deberse a varios factores, como trastornos del sueño como la apnea del sueño o el insomnio, síndrome de fatiga crónica, anemia, trastornos tiroideos o incluso estrés y ansiedad. Es importante consultar con un profesional sanitario para determinar la causa subyacente y elaborar un plan de tratamiento.

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